viernes, 14 de enero de 2011

¡Mi Jefe(a) es lo Más!

Cuando tenemos un jefe(a) que admiramos mucho usualmente eso nos hace sentir identificados al máximo con la empresa y con el trabajo. Solemos admirarlo por sus cualidades intelectuales, profesionales y/o personales. Uno siente que entre su jefe(a) y uno(a) hay un lazo único y especial, casi llegando a un enamoramiento sublimado que por un pequeño empujón no se vuelve erótico.

Lo que ocurre es que sobre ese jefe(a) proyectamos todas nuestras cosas positivas y además ponemos en el o ella nuestro ideal de YO. No hay nada más afrodisíaco que un buen jefe o jefa puesto que eso nos hace ser creativos y altamente productivos. Nos pone en contacto con lo mejor de nosotros mismos, de la misma forma que un mal jefe despierta al psicópata que todos tenemos por dentro.

Los buenos jefes (as) suelen hacernos contactar con los recuerdos de buenas figuras de autoridad de la infancia: Padres, tíos-tías, maestros, hermanos, etc. Es por eso que debemos revisarnos muy bien cuando un jefe o jefa no nos gusta, miremos hacia dentro y verifiquemos bien ¿qué nos está moviendo?.

Eso sí cuando tengas un buen Jefe(a) disfrútalo(a) mucho, son como los buenos momentos hay que vivirles intensamente.

PEN